Impulsado por la experiencia en competición: tecnología, prestaciones y seguridad.

 

Apenas ha pasado un año desde su anuncio y, tal como estaba previsto en el plan de relanzamiento de la marca, la sociedad Abarth & C. S.p.A. ha cumplido con su promesa de retomar y modernizar todas las actividades que habían formado parte de su historia.

 

Con el fin de subrayar la autenticidad del proyecto, las actividades de la marca se han dirigido desde un principio a la modernización de todas las actividades desarrolladas en el pasado por la sociedad Abarth & C. Estas actividades son la participación directa en competiciones nacionales e internacionales, la organización de trofeos monomarcas y la preparación de vehículos para los clientes, para pasar luego a vehículos de carretera y kits de transformación, hasta llegar a los accesorios y otros complementos que reflejan el estilo de la marca. Es decir que, alrededor de la marca Abarth, ha resurgido todo un mundo que gira en torno a un núcleo de valores que han determinado su gran fortuna: innovaciones en diseño, uso de materiales de vanguardia y atención por los detalles. Y todo ello se sustenta gracias a la pasión más auténtica por el automovilismo sin olvidar el patrimonio humano y tecnológico.

 

Presentado en el 78º Salón de Ginebra y comercializado a partir del 19 de julio en Italia, Alemania, Suiza, Austria, Grecia, Francia y Países Bajos, el nuevo 500 Abarth ha sido desarrollado por los técnicos Abarth con el espíritu de los legendarios 500 Abarth de los años 60.

 

Nacido con la intención de reforzar aún más el posicionamiento deportivo de la marca, este nuevo vehículo se muestra, por fuera, como un pequeño automóvil ágil y compacto, mientras por dentro ofrece todo lo mejor actualmente disponible en el campo de la mecánica, de la seguridad y de la tecnología, permaneciendo siempre fiel a lo que en los años 60 se decía de los automóviles Abarth: pequeños pero matones. Sí, los Abarth eran verdaderos escorpiones capaces de infiltrar el veneno de la pasión por el motor y del placer por los desafíos, por la velocidad y por el estilo italiano. Y, por supuesto, el nuevo 500 Abarth no iba a ser la nota discordante. Se trata de un verdadero «concentrado» de tecnología, prestaciones y seguridad enraizado en la experiencia y la pasión por el mundo de la competición.